viernes, 1 de junio de 2012

Los tiempos y el barco

Vivo en un barco que flota
sin rumbo fijo
todo lo que me molesta,
lo tiro por la borda.

Tengo la esperanza fija
en el horizonte/
la sal me quema los ojos.

Un barco pirata nos aborda
y se apodera de la vida.

Vivo en un barco infinito
no tiene defensas contra el tiempo
/y todo lo que me molesta
lo tiro por la borda

Los monstruos marinos
se llevan todo/
el pasado no conserva nada.

Una baranda de esperanzas ajenas
te prohíbe lanzarte al agua/
uno no se puede hacer pasado.

/El barco no llega a ninguna parte/
/Está hecho de presente/






viernes, 18 de mayo de 2012

La vida


Afuera el frío.

Escucho el sonido del ventilador, 
lo más parecido al golpetear de un río.
La pantalla bombardea con fotones,
ilumina pero no calienta. 
Irónicamente a la vez ciega 

Leo una economía en vacas, 
no sobre ellas sino con ellas.

Esto es la vida.

Las vacas no existen
 la economía tampoco, 
el sonido morirá de mal congénito junto a su luz, 
el frío vendrá  adentro.

Estaré ciego.

sábado, 14 de abril de 2012

Para tatuarse sonrisas a golpes: Pesimismo en un mundo terrible

Para mí las visiones pesimistas resultan tal vez el pensamiento más sano en un mundo terrible.
O al menos resulta para un rato, no te sorprendes de los fracasos, ni de que las cosas no resulten, estás siempre al tanto del golpe sin esperarlo demasiado, pero que se sabe natural. Pero no soy en realidad pesimista, resulta que creo tan solo en un universo terrible: no es ni por un lado bello ni por otro abominable, sino todo mezclado, con claroscuros, con... con nada, vacío por sí y donde cualquier hecho es vano y neutro. Azar, casualidad, cuestión de que te toque esto o aquello y de que te jodas mucho, poco, nada, seas o no feliz.
Pero de lo bueno no hay queja, sino de lo malo, de lo triste o doloroso. Evidentemente esta molestia es muestra de traición y una ficción esperanzada: representa la no aceptación de lo terrible de la existencia, si esta se aceptara, no habría necesidad de quejarse de dolores existenciales, no sistémicos, sino tan solo existenciales; a su vez ficción, lo bueno y lo malo, o sus claroscuros, no lo son sino para quien lo padece, que planta esas excusas como modo de renuncia a su vida en fan o desprecio de otra.
De ahí que el pesimismo, el pensar la muerte y el suicidio sea un pensamiento sano, te enfrenta con lo único que exige batalla frontal, pero es a la vez miedo. Si se fuese realmente valiente si viviría o se moriría callado, con una cuasi sonrisa tatuada a golpes en la boca.

Soledad

Pasó que de repente me sentí solo y ya no quise más estar conmigo

miércoles, 7 de marzo de 2012

Insatisfecho fragmento de "Tiempos"

"Con
el año bisiesto mi reloj se alteró. Lo noté hasta pasados cinco días y fueron
necesarias engorrosas correcciones en mi diario personal, tachones de otro modo
innecesarios. Durante los tres años anteriores no hubo problema; la fecha
correspondía con el día en cuestión, esto según los calendarios en uso.
Previo
a eso el reloj pertenecía a mi padre, no puedo tener constancia de su funcionamiento.
Sucede que ahora es mío y su funcionamiento es, a decir verdad, deficiente en
general, esto casi como un alago. Justo cuando necesitaba un reloj dada una
ridícula perdida del anterior, aparece él, mi padre, con la respuesta de este
viejo reloj usado y deficitario.
Siempre
hay algo con los relojes para mí, digo, tienen cierto significado que
encierra algo de mi historia, no como el evento de tener un nuevo reloj y las
aventuras poco interesantes que ello pueda implicar en un vida de por sí
sencilla, sino en relación al sentido de la vida, mi historia como aparecer de
mi existencia en el mundo pues. Su historia es en cierto modo una metáfora bastante
simple. Mi primer reloj lo obtuve de mi padre, aún funcionaba cuando me deshice
de él al cambiarlo por uno de brazalete punk que me dio como regalo de
cumpleaños tardío mi primer novia, ese lo cambié por el de la segunda, luego el
siguiente y así. Al final no poseo uno propio, tampoco mantuve personalidad o
firmeza; nunca me he comprado uno.
Algo
similar a eso asumo como mi pasado, con mi vida hasta los tiempos de la muerte
y el tedio; eso siempre como melodramático corolario de mi intento de vida
anclado en un reloj que no lleva a nada. También suelo tener conflictos con la
palabra melodrama." (Tiempos)
Con
el año bisiesto mi reloj se alteró. Lo noté hasta pasados cinco días y fueron necesarias engorrosas correcciones en mi diario personal, tachones de otro modo innecesarios. Durante los tres años anteriores no hubo problema; la fecha correspondía con el día en cuestión, esto según los calendarios en uso.
Previo
a eso el reloj pertenecía a mi padre, no puedo tener constancia de su funcionamiento. Sucede que ahora es mío y su funcionamiento es, a decir verdad, deficiente, esto casi como un halago. Justo cuando necesitaba un reloj dada una ridícula perdida del anterior, aparece él, mi padre, con la respuesta de este viejo reloj usado y deficitario .
Aviso
que siempre hay algo con los relojes para mí, digo, tienen cierto significado que encierra algo de mi historia, no como el evento de tener un nuevo reloj y las aventuras poco interesantes que ello pueda implicar en un vida de por sí sencilla, sino en relación al sentido de la vida, mi historia como aparecer de mi existencia en el mundo pues.
Algo
de su historia constituye en cierto modo una metáfora bastante simple de mi vida. Mi primer reloj lo obtuve de mi padre, aún funcionaba cuando me deshice de él al cambiarlo por uno de brazalete punk que me dio como regalo de cumpleaños tardío mi primer novia, ese lo cambié por el de la segunda, luego el siguiente y así. Al final no poseo uno propio, tampoco mantuve personalidad o firmeza; nunca me he comprado uno.
Terrible
, al parecer algo similar a eso es lo que asumo como mi pasado, con mi vida hasta los tiempos de la muerte y el tedio; eso siempre como melodramático corolario de mi intento de existencia anclada en un reloj que no lleva a nada. También suelo tener conflictos con la palabra melodrama.
Ocurrirá
supongo, por siempre de esa misma manera.



lunes, 5 de marzo de 2012

Fragmento de "Tiempos"



"Hoy me voy a la cama con una derrota más, sin saber si debo sentir tristeza por el
resultado, o vergüenza por el emprendimiento, quizá más que una derrota, sea la
vivencia de los restos de un triunfo del que no acabo de darme por enterado de
su fenecimiento, algo que como todo, fallece sin que termines el luto, no lo sé
últimamente no sé nada o dudo de todo, particularmente de mí. Hubo un tiempo en
que pensaba en escribir nuestra historia como una bella novela, cuyo final
apelaría a la esperanza de un amor más humano, más sincero, sobre el que se
diera una existencia más autentica; ahora no tengo certezas para un epitafio
noble, escribo estas notas como segundotercer final para esta historia
imaginaria y parcial, me gustaría poder decir como un Neruda, que estas son las
últimas líneas que te escribo, pero ello implicaría o firmeza de mi parte o
conocimiento del futuro, vos sabés bien que no poseo ninguno, mucho menos
firmeza. Si escribo estas notas íntimas en un lugar tan público, en cuadernos,
muros, pixeles en una página donde mañana no serán noticia, es buscando en lo
externo la constancia de la que carezco internamente, tal vez así, cuando
coloque el punto y revise de mala forma la ortografía me sienta obligado a
dejar de escribir finales de esta historia sin cuerpo" (Tiempos)