"Al final, de repente, doy un manotazo en la mesa, recojo y me disculpo con las difuntas moscas inocentes víctimas de mi arrebato, les debo una explicación; les cuento que me debato si el respeto y la sinceridad son en mí una excusa para el miedo, y el miedo otra para la inacción, y esta de otra cosa que se me olvida; que si las esperas solapan mis fracasos, que a veces me da eso de sentirme solo y no querer estar más conmigo. Entonces dan tocecitas, se escurren y vuelan alocadas contra la ventana. Me dejan solo con mis confidencias que son crueles testigos de mis fracasos y de los severos juicios con que me juzgo, además me pellizcan. Recojo el matamoscas y acabo por narrarles mi vida
Historias que aparecen, aparecieron, se van. A veces vuelven, se sientan a la mesa, toman café y las envío frescas a su casita de té, con el cesto ya menos pesado de recuerdos e ilusiones, y alguna mala muerte besada en la mejilla.
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domingo, 1 de julio de 2012
viernes, 1 de junio de 2012
Los tiempos y el barco
Vivo en un barco que flota
sin rumbo fijo
todo lo que me molesta,
lo tiro por la borda.
Tengo la esperanza fija
en el horizonte/
la sal me quema los ojos.
Un barco pirata nos aborda
y se apodera de la vida.
Vivo en un barco infinito
no tiene defensas contra el tiempo
/y todo lo que me molesta
lo tiro por la borda
Los monstruos marinos
se llevan todo/
el pasado no conserva nada.
Una baranda de esperanzas ajenas
te prohíbe lanzarte al agua/
uno no se puede hacer pasado.
/El barco no llega a ninguna parte/
/Está hecho de presente/
sin rumbo fijo
todo lo que me molesta,
lo tiro por la borda.
Tengo la esperanza fija
en el horizonte/
la sal me quema los ojos.
Un barco pirata nos aborda
y se apodera de la vida.
Vivo en un barco infinito
no tiene defensas contra el tiempo
/y todo lo que me molesta
lo tiro por la borda
Los monstruos marinos
se llevan todo/
el pasado no conserva nada.
Una baranda de esperanzas ajenas
te prohíbe lanzarte al agua/
uno no se puede hacer pasado.
/El barco no llega a ninguna parte/
/Está hecho de presente/
Imagen tomada de: http://www.revistaexclama.com/edicion/uno/img/personaje.jpg
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viernes, 18 de mayo de 2012
La vida
Afuera el frío.
Escucho el sonido del ventilador,
lo más parecido al golpetear de un río.
La pantalla bombardea con fotones,
ilumina pero no calienta.
Irónicamente a la vez ciega
Leo una economía en vacas,
no sobre ellas sino con ellas.
Esto es la vida.
Las vacas no existen
la economía tampoco,
el sonido morirá de mal congénito junto a su luz,
el frío vendrá adentro.
Estaré ciego.
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martes, 13 de septiembre de 2011
Fastidio, incertidumbre, miedo
Podría yo quizá...
pero no, no lo haría,
para mí no tiene sentido,
preparar las armas,
tomar por asalto tus castillos que bien no existen,
robar el cariño que reclamo,
el afecto que sin deber asumo como deuda tuya que bien no querés.
Es tonto.
Ambos somos lo suficiente maduros
y lo suficiente ingenuos como para aherrojarnos en un solo anhelo;
vos bien con tus prejuicios que siempre sirven al menos para acallar escuzas,
yo con mis ilusiones demasiado a piel para asustarte,
demasiado... no sé,
tal vez ese afecto no seduzca y tanta desnudez te devenga
en cuerpo de llagas demasiado expuestas,
carne viva al aire que asumo como tesoro de tu espanto
pero no, no lo haría,
para mí no tiene sentido,
preparar las armas,
tomar por asalto tus castillos que bien no existen,
robar el cariño que reclamo,
el afecto que sin deber asumo como deuda tuya que bien no querés.
Es tonto.
Ambos somos lo suficiente maduros
y lo suficiente ingenuos como para aherrojarnos en un solo anhelo;
vos bien con tus prejuicios que siempre sirven al menos para acallar escuzas,
yo con mis ilusiones demasiado a piel para asustarte,
demasiado... no sé,
tal vez ese afecto no seduzca y tanta desnudez te devenga
en cuerpo de llagas demasiado expuestas,
carne viva al aire que asumo como tesoro de tu espanto
Imagen tomada de:http://almibarimposible.files.wordpress.com/2007/12/incertidumbre.jpg
viernes, 9 de septiembre de 2011
Confesiones

El presente escrito corresponde a un viejo poema que escribí hace ya unos cuatro años. Es, para mí, realmente significativo pues fue respuesta, perdón, disculpa, pero más explicación, ante un dolor causado y un reclamo manifiesto en el poema de Girondo ¿Donde? Los primeros versos en cursiva corresponden a un epígrafe propio, los últimos, igual en cursiva, a un pensamiento al margen del poema y que respondía a otra cuestión del reclamo que originó este poema.
Confesiones
Las palabras pueden ser fuente de malentendidos,
y a veces de buenos entendidos,
quién sabe y qué será peor.
No estabas...
y ya era hora de que empezaras a estarlo,
porque aún no conozco como se deshace el mundo,
ni la quimera que me puebla.
Si hablamos de pecados ese es el mío:
se me hace imposible no crear figuras de vaho en los espejos
porque el aliento inevitable de mi boca se empeña en formarlas.
Yo tampoco quise amor y muerte a tragos,
no los conozco,
solo finjo que pueblan también mi casa,
tal-vez sí los quise...
... ... no lo sé...
... ... ... ... hay tanto que desconozco...
quizá en algún punto de mi vida los topé y me saludaron,
quizá mi orgullo se empeñó en no reconocerlos.
Lo cierto es que un niño solo
no crea castillos de arena
- esa es solo una ficción -
lo cierto es que más allá de los hechos no llega mi carne,
lo cierto es que mi historia es la historia de ese niño que atrapa luciérnagas
como si eso lo hiciera un hombre menos solo,
o como si eso lo hiciera al menos un hombre,
y a la hora de pensar en lo encontrado
descubre que no lo conoce.
Me alegra saber cuando alguien naufraga y sobrevive:
no crea castillos de arena
- esa es solo una ficción -
lo cierto es que más allá de los hechos no llega mi carne,
lo cierto es que mi historia es la historia de ese niño que atrapa luciérnagas
como si eso lo hiciera un hombre menos solo,
o como si eso lo hiciera al menos un hombre,
y a la hora de pensar en lo encontrado
descubre que no lo conoce.
Me alegra saber cuando alguien naufraga y sobrevive:
anhelo su carne,
por la simple envidia
por la simple envidia
del no poder sobrevivir de las mismas maneras,
porque cada vez que elijo un auxilio
porque cada vez que elijo un auxilio
este me envía más lejos,
como si mi único estado
como si mi único estado
fuese el fondo de los lagos,
el extravío absoluto del enajenado,
el poco decoro de fingir la vida.
Al final no sé quién soy ni quién me habita,
al final descubro que no soy más que mis actos,
el extravío absoluto del enajenado,
el poco decoro de fingir la vida.
Al final no sé quién soy ni quién me habita,
al final descubro que no soy más que mis actos,
que era verdad que unas cuantas palabras y sueños de poeta
no forman mis verdaderas manos
(como si tal cosa existiera)
la única quimera en mi mundo quizás soy yo,
y cuando lo pienso,
... ... ... deshago mis castillos
... ... ... ... ... ... y dejo ir a la luciérnaga.
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¡Que cruel es la búsqueda! si caminas y no alcanzas, la esperanza no se agota pero frustra; si alcanzas y escapa no te lo perdonas nunca y te dices que en realidad jamás hallaste nada, y si no encuentras llegas a pensar que no existía la utopía. Al final solo consigues placeres de en medio del camino, y la meta sigue flotando en las cortinas que decoran los horizontes. Es tan triste...
Pero si aceptamos tu principio quizá aún quede esperanza, y el camino de la vida se vuelva llevadero, eso nos facilitaría la vida y la muerte.
Imagen tomada de: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj32iOuAwAVoQJHEV4_EKLAymCZeRFR5UPULInyB_TecsRnAiHPEZtw1GN8vbRXgCzsKwW91Ns7m_fS07eQyyQhbuE7lOBYjQfKzQwsGqvgsric8-C3qUp0dubBy2xcuBtCFyttAAiAJW32/s400/soledad6.jpg
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lunes, 8 de agosto de 2011
Caída, vergüenza, sentido
Caí duro, a un fondo de precipio fingido, digo fingido porque tal vez cual montaña de ilusión tejí demasiados sueños, creí y esperé, actue, recordé, puse tus canciones, visité antiguas imagenes de cuando nos decíamos que nos queríamos y nos permitiamos dudar; ahora ya no hay dudas o más bien una confusión tan grande que no deja espacio para hablar, no hay sentidos, no hay esperas que anhelen realidades, solo este dolor, esta miseria propia de la impotencia, este dejarte ir antes de que te harte hasta que me revientes, esta confusión de pero-no-dijiste-que-tal-vez, pero no, vos ya tenías pronósticos implacables, profecías autocumplidas y una cobardía que se esconde hermosa como vos en la confusión, o más bien, en la confusa certeza de que ya no me amas. Y es que yo ya no sé que creer, si a tus palabras que cambian cuando te da la gana o si es que vos sos firme y yo soy el que cree que cambian, o a mis ilusiones que rezan a tu rostro cada noche con miseros "quereme" o esas vocecillas reales y amables que me dicen "comportate hombre". O que. O no nada. O vos. O yo. O en realidad son tonterías. Esta imagen que siendo mía es por vos, esta lucha sin armas ni soldados, esto que hace aquí o hace allá, esto, todo, completo, que carece de sentido sin tu abrazo y que más que reconforta da vergüenza por rastrero y humillante.
¿Tendría sentido luchar por algo que no se tiene, que no tendrá, que no existe, que no existirá? ¿Tiene sentido esta esperanza, esta espera, este venite que acá estamos, este andate se feliz luego venite que acá estamos, este accionar?
Lamentablemente el sentido es firme, digo lamentable porque su firmeza de esperanzada desesperanza avergüenza, es mirá ese tonto lo que hace, construye una casa que no existe, poda un árbol que no está, construye sus capas, tiende hacia la luz sin siquiera tener tronco visible o certero, es ridículo, es vergonzoso, es normal entristecer, desvariar de vez en cuando, y que ese dolor de la ausencia y la dureza del rechazo te hagan dudar, te sienten en el frío suelo de lo real; pero como digo, el sentido es firme y, para bien o para mal, el sentido sos vos, y vos no desvarias demasiado, sino tan solo lo vital.
¿Tendría sentido luchar por algo que no se tiene, que no tendrá, que no existe, que no existirá? ¿Tiene sentido esta esperanza, esta espera, este venite que acá estamos, este andate se feliz luego venite que acá estamos, este accionar?
Lamentablemente el sentido es firme, digo lamentable porque su firmeza de esperanzada desesperanza avergüenza, es mirá ese tonto lo que hace, construye una casa que no existe, poda un árbol que no está, construye sus capas, tiende hacia la luz sin siquiera tener tronco visible o certero, es ridículo, es vergonzoso, es normal entristecer, desvariar de vez en cuando, y que ese dolor de la ausencia y la dureza del rechazo te hagan dudar, te sienten en el frío suelo de lo real; pero como digo, el sentido es firme y, para bien o para mal, el sentido sos vos, y vos no desvarias demasiado, sino tan solo lo vital.
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