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viernes, 18 de mayo de 2012

La vida


Afuera el frío.

Escucho el sonido del ventilador, 
lo más parecido al golpetear de un río.
La pantalla bombardea con fotones,
ilumina pero no calienta. 
Irónicamente a la vez ciega 

Leo una economía en vacas, 
no sobre ellas sino con ellas.

Esto es la vida.

Las vacas no existen
 la economía tampoco, 
el sonido morirá de mal congénito junto a su luz, 
el frío vendrá  adentro.

Estaré ciego.

martes, 13 de septiembre de 2011

Fastidio, incertidumbre, miedo



Podría yo quizá...
pero no, no lo haría,
para mí no tiene sentido,
preparar las armas,
tomar por asalto tus castillos que bien no existen,
robar el cariño que reclamo,
el afecto que sin deber asumo como deuda tuya que bien no querés.

Es tonto.
Ambos somos lo suficiente maduros
y lo suficiente ingenuos como para aherrojarnos en un solo anhelo;
vos bien con tus prejuicios que siempre sirven al menos para acallar escuzas,
yo con mis ilusiones demasiado a piel para asustarte,
demasiado... no sé,
tal vez ese afecto no seduzca y tanta desnudez te devenga
en cuerpo de llagas demasiado expuestas,
carne viva al aire que asumo como tesoro de tu espanto



Imagen tomada de:http://almibarimposible.files.wordpress.com/2007/12/incertidumbre.jpg


viernes, 9 de septiembre de 2011

Confesiones



El presente escrito corresponde a un viejo poema que escribí hace ya unos cuatro años. Es, para mí, realmente significativo pues fue respuesta, perdón, disculpa, pero más explicación, ante un dolor causado y un reclamo manifiesto en el poema de Girondo ¿Donde? Los primeros versos en cursiva corresponden a un epígrafe propio, los últimos, igual en cursiva, a un pensamiento al margen del poema y que respondía a otra cuestión del reclamo que originó este poema.



Confesiones




Las palabras pueden ser fuente de malentendidos,
y a veces de buenos entendidos,
quién sabe y qué será peor.


No estabas...
y ya era hora de que empezaras a estarlo,
porque aún no conozco como se deshace el mundo,
ni la quimera que me puebla.
Si hablamos de pecados ese es el mío:
se me hace imposible no crear figuras de vaho en los espejos
porque el aliento inevitable de mi boca se empeña en formarlas.


Yo tampoco quise amor y muerte a tragos,
no los conozco,
solo finjo que pueblan también mi casa,
tal-vez sí los quise...
... ... no lo sé...
... ... ... ... hay tanto que desconozco...
quizá en algún punto de mi vida los topé y me saludaron,
quizá mi orgullo se empeñó en no reconocerlos.


Lo cierto es que un niño solo
no crea castillos de arena
- esa es solo una ficción -
lo cierto es que más allá de los hechos no llega mi carne,
lo cierto es que mi historia es la historia de ese niño que atrapa luciérnagas
como si eso lo hiciera un hombre menos solo,
o como si eso lo hiciera al menos un hombre,
y a la hora de pensar en lo encontrado
descubre que no lo conoce.


Me alegra saber cuando alguien naufraga y sobrevive:
anhelo su carne,
por la simple envidia
del no poder sobrevivir de las mismas maneras,
porque cada vez que elijo un auxilio
este me envía más lejos,
como si mi único estado
fuese el fondo de los lagos,
el extravío absoluto del enajenado,
el poco decoro de fingir la vida.


Al final no sé quién soy ni quién me habita,
al final descubro que no soy más que mis actos,
que era verdad que unas cuantas palabras y sueños de poeta
no forman mis verdaderas manos
(como si tal cosa existiera)
la única quimera en mi mundo quizás soy yo,
y cuando lo pienso,
... ... ... deshago mis castillos
... ... ... ... ... ... y dejo ir a la luciérnaga.



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¡Que cruel es la búsqueda! si caminas y no alcanzas, la esperanza no se agota pero frustra; si alcanzas y escapa no te lo perdonas nunca y te dices que en realidad jamás hallaste nada, y si no encuentras llegas a pensar que no existía la utopía. Al final solo consigues placeres de en medio del camino, y la meta sigue flotando en las cortinas que decoran los horizontes. Es tan triste...
Pero si aceptamos tu principio quizá aún quede esperanza, y el camino de la vida se vuelva llevadero, eso nos facilitaría la vida y la muerte.


Imagen tomada de: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj32iOuAwAVoQJHEV4_EKLAymCZeRFR5UPULInyB_TecsRnAiHPEZtw1GN8vbRXgCzsKwW91Ns7m_fS07eQyyQhbuE7lOBYjQfKzQwsGqvgsric8-C3qUp0dubBy2xcuBtCFyttAAiAJW32/s400/soledad6.jpg

viernes, 29 de julio de 2011

Notas sobre la esperanza

Para hacerse esperanzas no es necesario casi nada, basta un susurro o una sombra, un bello sueño, de hecho la esperanza es planta fértil que nace aún en terrenos abruptos; una nada irreversible puede crear contra todo pronóstico árboles, bosques, montañas y sonrisa en muchacha maravillosa de juicio certero y terrible, pero alegre y que ríe; entonces uno atiende a discutir ante espejos, debates en el diario, sesiones espiritistas, tal vez una que otra vela ante virgen inmaculada o deseo ante oído de la muchacha que escuchará con gana y a veces desgana y su dejo de locura que a veces se desata y desata un tsunami de esperanza y certeza de que por vos, por mí, por ellos y ellas y que joda que por él, nos quede un trabajo tan hermosamente largo, digamos cotidianamente bello y mientras la muchacha es feliz y yo por ella acá escribiendo esperando una llamada que remueva el polvo del día y reviente en nubarrones de extraña felicidad.